Bernardita Imelda Ortiz Vela

Mujer Cafam Guaviare

La música: inspiración del alma

Cada ser humano nace con cualidades, defectos, atributos y dones que lo hacen único e irrepetible sobre la faz de la tierra. Algunos tienen dotes físicas como los deportistas, otros poseen dones que les permite ver todo a su alrededor de manera distinta, y hay seres humanos que encuentran en la música el vehículo para ayudar a los demás. Y la música y el canto son los que Bernardita escogió como medio para superar sus miedos y aportar al crecimiento personal suyo, de los suyos y de las personas de su entorno. El curso de su vida y por su licenciatura en Música, llegó a San José del Guaviare, ciudad de la que se enamoró por estar en una región de belleza natural sinigual, pero que al mismo tiempo es azotada por el conflicto armado. Allí se dio cuenta de que la música es la forma para reanudar lazos y superar traumas ocasionados por la violencia.Por esas razones surgió Cultivarte para reconstruir el tejido social roto por la violencia y el conflicto armado. Reconstrucción que se logra mediante la recuperación de la dignidad humana con planes programas y proyectos que propenden por el respeto, la solidaridad, la diferencia cultural, la recuperación de la vida de niños, jóvenes, madres cabeza de familia, campesinas y otros, para aportar a la paz de Colombia transformando su vida, la de otros y a la vez su entorno natural, a través de la música. Hoy día, el Encuentro de Música Urbana y otros Estilos, en San José del Guaviare es el mayor logro de Bernardita, aparte de sus hijos, pues este encuentro forma parte activa de la vida del Guaviare para que los jóvenes dejen las drogas y emprendan proyectos de vida inspiradores.
¿Quién es Bernardita? Bernardita Imelda nació el 17 de octubre de 1960 en Puerres, Nariño, es licenciada en Música y especialista en Educación, Cultura y Política de la UNAD. Es la tercera de cinco hermanos que sobrevivieron a la tragedia de perder sus padres a temprana edad. A Bernardita la acogió una tía que le brindó educación estricta en medio de clases de oratoria, redacción y música que marcaron a Bernardita en su infancia. En medio de su educación con las religiosas Oblatas, ellas le enseñaron a cantar, lo cual se convirtió en su refugio y escape del régimen de su tía. En desarrollo de su profesión, unos jóvenes inmersos en la drogadicción y con comportamientos delictivos en San José del Guaviare, le dijeron a Bernardita que querían hacer música; en palabras de ella: “En ese momento saqué todos mis instrumentos de enseñanza pedagógica de mi propiedad y de mis hijos y empezamos a enseñarles música en mi casa. Un piano electrónico, una guitarra y tres flautas. Desde el primer día se emocionaron y querían seguir sin parar. Mis hijos me ayudaban y siempre estaban a mi lado enseñándoles”.